Jornadas“, el nombre de la última lectura de la Torá en el libro de Números, bien podría ser el título de la historia de nuestro pueblo. Vagando por desiertos o civilizaciones, voluntariamente o por expulsión, es parte de la biografía de prácticamente cada Judío vivo hoy, o de sus padres o abuelos.

¿De dónde un pueblo deriva la resistencia de espíritu para sobrevivir a estas interminables, a menudo trágicas, andanzas?

Cuando Israel salió de Egipto, sus cuarenta años en el desierto no se gastaron en andanzas sin rumbo. Todos sus movimientos eran “por la palabra de Di-s”. La Torá enseña la doctrina de la providencia individual, del interés y preocupación de Di-s por cada individuo. La Torá rechaza la idea de que Di-s abandone a alguien a los caprichos de un destino indiferente o los peligros de la “naturaleza”.

No vamos; somos enviados, y el que nos envía nos acompaña

Mateo 10:16-40 Yo os envió como ovejas en medio de lobos.

Mateo 28:20  Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo.

Ya sea que seamos conscientes de ello o no, no nos guiamos por nuestra propia decisión, sino por la voluntad de Di-s. El enviado nunca se siente solo, a pesar de que está rodeado de enemigos. El enviado que mantiene su alma viva no depende de la aprobación de su vida religiosa de los demás, si esos otros son correligionarios o no. Su fuerza no proviene de hombres, sino de Di-s, y Él siempre estuvo ahí. Ciertamente, muchos sucumbieron, carecieron de la fuerza para vivir como individuos, independientes y libres. Estos fueron perdidos para nuestro pueblo; sus descendientes no son contados entre nuestro pueblo. 1Corintios 10:1-13

La vida tiene un propósito, tiene sentido y coherencia. Puede que no siempre cumplen con nuestra aprobación inmediata, las vicisitudes [cambios] de la vida pueden ser más allá de nuestra comprensión, pero la seguridad nos ha enseñado que las tragedias no son en vano y las alegrías no son fortuitas. Israel puede viajar un camino largo y difícil a veces, pero siempre vamos a ir “por la palabra de Di-s” hasta que las andanzas de Israel terminen para siempre.

Hechos 14:22 Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el Reino de Di-s

Romanos 8:18-39 Ni tribulación ni angustia nos podrán apartar del amor de Di-s.

 

Que El eterno nos de las fuerzas, la paciencia y la perseverancia para poder llegar a nuestro destino final. (La vida eterna].

Shalom