Éxodo 35:1-38:20

[En años regulares [AR] leer con Parashá 23, en años bisiestos [AB] leer por separado]

1 Moshé congregó a toda la congregación de los hijos de Israel y les dijo: Estas son las cosas que IHVH [HASHEM] ha mandado que sean hechas: 2 Seis días se trabajará, mas el día séptimo os será sagrado, el Shabat, reposo completo para IHVH; [HASHEM] cualquiera que en él hiciere trabajo alguno, morirá. 3 No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en el día de Shabat.

Mateo 18:18-20

] 18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por Mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos.

Eclesiastes 4:9-12

9 Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10 Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. 11 También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; más ¿cómo se calentará uno solo? 12 Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

2

CONGREGARSE

1 Moshé congregó a toda la asamblea de los Hijos de Israel.

Dicen los Sabios: Moshé congregó solo a la “asamblea de los hijos de Israel”, poniendo sumo cuidado en excluir al [“Erev rab”, una mezcla de pueblos] que salieron junto al pueblo de Israel de Egipto.

Dicha “mezcla” fue la que contaminó al pueblo de Israel con su cultura foránea, originando el pecado del becerro de oro.

El pueblo de Israel, en esencia, está lejos de hacer idolatría, solo que el [“Erev rab”, la mezcla de pueblos] contaminó al pueblo, para la ejecución del becerro de oro.

Por eso, a continuación de la sección de “Ki Tisá”, la cual habla del becerro de oro, Moshé exhorta al pueblo a congregarse, excluyendo toda actitud contamínate, de modo de reforzar entre todos la auténtica fe, y así librarse de toda idolatría.

La sección de “Vaiyakel” se lee en la época del año en que se festeja Purim. La reina Ester le dijo a Mordejai: “Ve y congrega a todos los judíos…” (Ester 4, 16)

Cuando el pueblo se reúne, y refuerza su fe, eso mismo ya trae misericordia divina para ellos.

1 Corintios 11:17-19

17 Pero al daros estas instrucciones, no os alabo, porque no os congregáis para lo bueno, sino para lo malo. 18 Pues, en primer lugar, oigo que cuando os reunís como Kehilah/iglesia hay divisiones entre vosotros; y en parte lo creo. 19 Porque es necesario que entre vosotros haya bandos, a fin de que se manifiesten entre vosotros los que son aprobados.

Hebreos 10:19-25

19 Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Yeshúa, 20 por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, 21 y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura23 Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca.

Hebreos 10:32-39

Necesidad de perseverar

32 Pero recordad los días pasados, cuando después de haber sido iluminados, soportasteis una gran lucha de padecimientos; 33 por una parte, siendo hechos un espectáculo público en oprobios y aflicciones, y por otra, siendo compañeros de los que eran tratados así. 34 Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes, sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión. 35 Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa. 36 Porque tenéis necesidad de paciencia, para que cuando hayáis hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.

37 Porque dentro de muy poco tiempo, el que ha de venir vendrá y no tardara.
38 Mas mi justo vivirá por la fe; y si retrocede, mi alma no se complacerá en el.

39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma.

Shabat Shalom