“Bo” significa “ven”, como en el verso, “Ven a Faraón.” Pero ¿por qué es la Parashá en la que los Judíos aplastan a Egipto y dejarlo conocido como “Ven a Faraón”, una declaración que expresa el poder del faraón y Egipto?

Esto nos enseña una lección:

Algunas personas piensan que para resolver los problemas en sus vidas religiosas y espirituales, sólo hay que hacer más bien, más bien y más bien…

La verdad es, sin embargo, que, además de hacer más bien, una persona también tiene que erradicar el mal. Y no sólo lo malo en general, pero el mal que debe ser aplastado desde su raíz, para que no “vuelva a crecer.”

Por lo tanto, Dios le dijo a Moshé que “viniera a Faraón” en su palacio, donde reside en toda su gloria. Se le dijo a Moshé que buscara el mal de Egipto desde su raíz, y luego lo aplastara y humillara hasta el extremo. Y sólo entonces se produciría el Éxodo.

En su vida diaria, esto significa que una persona debe tratar de identificar el “deseo” primario que arde en su corazón—la raíz de su mal personal—y lanzar un ataque contra ese deseo con toda su fuerza. Cuando tenga éxito en esta misión, entonces encontrará que sus otras luchas personales siguen sin esfuerzo a su paso.

(Basado en Sichas Shabat Parashat Bo 5751)

 

Isaías 1:10-17

16 Lavaos, limpiaos, quitad la maldad de vuestras obras de delante de mis ojos; cesad de hacer el mal, 17 aprended a hacer el bien, buscad la justicia, reprended al opresor, defended al huérfano, abogad por la viuda

 

Romanos 12:11-21

No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal.

 

Amós 5:6, 14-15

6 Buscad al Señor y viviréis, no sea que El prorrumpa como fuego, oh casa de José, y consuma a Betel sin que haya quien lo apague; 14 Buscad lo bueno y no lo malo, para que viváis; y así sea con vosotros el Señor, Dios de los ejércitos, tal como habéis dicho. 15 Aborreced el mal, amad el bien, y estableced la justicia en la puerta. Tal vez el Señor, Dios de los ejércitos, sea misericordioso con el remanente de José.