A través de la historia bíblica podemos ver que la desobediencia a las instrucciones del creador solo trae maldición; no solamente al transgresor sino también a la tierra.

Estas instrucciones fueron confiadas a los hijos de Elohim, para enseñarlas a todas las naciones de la tierra. Porque es a través de la obediencia a estas instrucciones que el Eterno Creador promete toda clase de bendiciones. Por el contrario, cuando uno desobedece, solo se acarrean maldiciones. (Deuteronomio 28)

La causa de esta hambruna en la lectura de esta Parashá, es el resultado de celos y pleitos entre hermanos, los cuales fueron escogidos para ser luz a las naciones.

Porque donde hay celos y contención, allí solo hay perturbación y toda obra perversa. (Santiago 3:16)

Si nosotros como creyentes en IHVH, el  Elohim sublime y Eterno, queremos ver bendiciones en nosotros, nuestras familias y la tierra entera, tenemos que hacer el trabajo de obedecer y enseñar la Torá a las naciones de la tierra.

Y ese trabajo tiene que hacerse en unidad y armonía, entre los hijos de Elohim.

Salmos 133:1-3

1!!Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía! 2 Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras; 3 Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía ADONAI bendición, Y vida eterna.